Si habéis llegado hasta aquí significa que ya habéis visto lo más importante: el blog con las bodas, las preguntas más frecuentes… y queréis conocer un poco más sobre mí. Sólo os voy a pedir un favor, leedlo todo, hasta el final (no os llevará más de 2 minutos, de verdad), para mí es muy importante que me conozcáis antes de poneros en contacto conmigo. Como veréis a continuación, junto a mis reportajes, no soy un servicio más a tachar de la lista de bodas, voy a formar parte de vuestra historia y voy a ser el afortunado de escribir vuestra historia, de capturar vuestra magia.

Soy Manu Díaz y mi pasión es contar tu historia con imágenes reales para que puedan permanecer para siempre. Sólo utilizo el alma y el corazón para retratar el momento vivido cuando estamos juntos. Escapo de los posados y de las fotografías sin sentimiento, porque para mí la fotografía no son normas, sino mucho más: son detalles, son momentos… Quiero que os reconozcáis  y no que poséis ante la cámara con posiciones que no corresponden a vuestra personalidad, porque quiero que el día de mañana, reconozcáis el momento, cada gesto, y cada sonrisa.

Mi pasión por la fotografía surge en mi adolescencia. Me divertía viendo álbumes tirado en el suelo con las fotos desperdigadas por la habitación con el polvo de los álbumes dibujando el rayo de sol que se metía entre los agujeros de la persiana.

Comencé a capturar mis primeras fotografías en casa: a los interiores de los jarrones, a las formas y líneas que formaban los objetos cotidianos, y para ello utilizaba una vieja cámara analógica que me habían regalado a los 8 años. Desafortunadamente no nos podíamos permitir revelar todos esos carretes porque “simplemente” eran fotos “sin sentido” y que no representaban nada, “sólo estaba jugando con la cámara” decían.

Después del instituto intenté formarme en la escuela de fotografía, algo que no llegó a suceder porque simplemente, y sin entrar en más detalles, la vida da muchas vueltas. Yo sabía perfectamente que para llegar a ser el fotógrafo que quería ser, no hacía falta ir a ningún tipo de clases, ni cursos… Llevaba años y años con la cámara pegada a mi cara, era una extensión de mi mano. La fotografía se lleva dentro, se nace con ello, y se perfecciona con la experiencia y con la vida, esa es mi humilde opinión.

Después de unos años trabajando duro, muy duro en una profesión que no me llenaba como persona, pude dejarlo todo para poder dedicarme a lo que realmente me apasiona, la fotografía de boda, la fotografía familiar, la fotografía de los recuerdos. De los recuerdos sí… ¡¡preciosa palabra!! ¿no?. Yo creo que lo peor que le puede llegar a pasar a una persona, es olvidarse completamente de sus recuerdos, de un gran momento de su vida. Y esto es algo que sufrimos durante muchos años mi familia y yo, mi abuela un día cualquiera comenzó a ver sus recuerdos borrosos y recuerdo especialmente un día en 2008 sentados en el sofá mirando álbumes como su mirada brillaba y recordaba momentos vividos en su pasado y de los que su frágil memoria la forzaban a olvidarse. Gracias a la fotografía mi abuela se trasladaba a esos momentos que había vivido décadas atrás: su boda, el nacimiento de mi madre, el nacimiento de sus tres nietos, de las comidas en el río Miño los domingos, de las comidas los domingos en la tolda…

Se emocionaba y se reía con su particular sonrisa que tanto nos gustaba y que, pese a la enfermedad, jamás había perdido. Fue en ese preciso instante en el que decidí abandonar todas mis ocupaciones laborales hasta el momento, invertir en un pequeño equipo profesional, comenzar mi aventura y luchar por lo que realmente quería, a luchar por mis sueños. Como todo el mundo, comencé a aceptar todo tipo de trabajos para buscar mi camino: fotografía de moda, publicitaria, editoriales, bodas, bautizos, comuniones, reportajes infantiles, reportajes premamá… Pero lo que realmente me llenaba y me apasionaba era la fotografía nupcial, la fotografía familiar… historias que no se pudiesen manipular.

Muchísima gente me pregunta, ¿Pero no te cansas de ver y hacer siempre lo mismo? Mi respuesta es rotundamente no. Cada reportaje es único y es irrepetible, vosotros creáis la magia y yo la capturo, soy un simple escritor, un escritor de la luz. Todos los reportajes que realizo son diferentes, porque sus protagonistas son diferentes.

Después de haber realizado muchas bodas en mi trayectoria profesional, lo único que os puedo asegurar, es que la decoración de vuestra boda, el lugar, el coche, la comida, el ramo, los detalles incluso las personas desaparecen para siempre. Os puedo asegurar también que a los pocos meses de haber realizado vuestra boda empezaréis a olvidaros de las cosas más importantes de la misma: la sonrisa de tu pareja, , esa mirada de ternura y felicidad cuando miraste a tu madre antes de agarrar a tu pareja de la mano en la ceremonia… Quiero que recuerdes eso para siempre. Quiero que dentro de 10, 20 o 30 años os trasladéis en el pasado a través de mi trabajo. Creo que mi trabajo tiene ese “poder especial”, el de trasladaros al pasado como si de una máquina del tiempo se tratase o así me lo transmitís vosotros cuando os entrego vuestros reportajes.
En mis fotografías se puede apreciar tres puntos que definen muy bien la fotografía que realizo:
– Fotografía de paisaje/entorno
– Fotografía nupcial
– Fotografía emotiva y real.
Estos tres puntos son la clave de todo mi trabajo.
Aunque mi trabajo es la fotografía nupcial básicamente (90% fotografía nupcial, y 10% fotografía familiar, baby, premamá, recién nacido….) soy fotógrafo de paisajes en mi tiempo libre, y desde la temprana edad de los 8 años como bien os comenté anteriormente. Es algo que me ayuda muchísimo sobre todo a la hora de diferenciarme.
A día de hoy, tengo el placer de ser uno de los pocos fotógrafos en España patrocinado por empresas como LucrOit (España) y Hitech filters (Reino Unido), formando un equipo completo acompañado de los más grandes fotógrafos de paisaje del panorama nacional e internacional y ofreciendo workshops por gran parte de Galicia y de Asturias.

Este es el resumen de mi vida… Ahora jugáis con ventaja porque prácticamente me conocéis al completo, ya veis que soy muy sencillo. Ahora sólo falta que os conozca yo a vosotros, que me contéis vuestra historia y vuestros planes en vuestro nuevo capítulo que vais a escribir en el libro de vuestra vida.

Manu Díaz

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